Te ha pasado alguna vez que dedicas el día a correr de un lado para otro y terminas el día diciendo, ¿qué he hecho hoy?
Cuando me pasa esto me hago las siguientes preguntas…David, ¿que quiero para hoy?, ¿qué quiero para esta actividad que estás haciendo ahora? ¿que quiero para mi vida?…
Hay una intención en cada una de las actividades que realizamos día a día, ya sea responder un WhatsApp o ir al gimnasio. Lo que sucede es que a veces no somos conscientes de esa intención. Y, ¿qué sucede cuando no sabemos que es lo que realmente queremos para hoy o para nuestra vida?
Quiero explicarlo con este diagrama:
En nuestro día a día suceden toda una serie de acontecimientos como llamadas, WhatsApps, interacciones con personas, nuestro propio diálogo interior, trabajo, hacer deporte, tareas domésticas… de las que somos conscientes , tanto en la relación con nosotros mismos (si estamos nerviosos, tranquilos, etc) como en la relación con los demás.
Si pretendemos atender a todas las urgencias , ya sean pensamientos nuestros o urgencias del exterior terminaremos el día estresados y con una sensación de no haber hecho todo aquello que queríamos hacer.
Es lo que se denomina procrastinación, el arte de hacer cualquier cosa con tal de no hacer lo que para nosotros es importante. Al final del día, tendremos posiblemente pensamientos del tipo: «hoy no me ha dado tiempo a hacer nada», «otro día más, a ver si llegan ya las vacaciones…», etc etc
Existe una variante del diagrama anterior. Es la siguiente:
En el dibujo aparece una bandera, ¿qué es esa bandera? Es nuestra intención, nuestra estaca, aquello que de verdad es importante para nosotros, es la forma en la que queremos estar en el mundo, en el día de hoy, en esta actividad, en relación con los demás…
¿Qué pasaría si previamente a empezar el día o la actividad decidieras cual es tu intención, cuál es tu propósito para hoy o para esta actividad?
Bien pueden pasar dos cosas:
- puede pasar que cumplas con tu intención y entonces ¿cómo lo quieres celebrar?
- puede pasar que aunque definas tu intención pierdas la conciencia sobre ello y vuelvas al círculo de la procrastinación atendiendo urgencias sin filtro. Llegará un momento en el que vuelvas a tu nivel de consciencia y cuando llegue ese momento pregúntate: ¿cómo de alineado está lo que estoy haciendo ahora con mi intención? Tendrás de nuevo la oportunidad de elegir, elegir continuar haciendo lo que estás haciendo o retomar aquello que está alineado con tu intención.
Tanto si estás 100% alineado con tu bandera, como si lo has conseguido solo parcialmente, ¡Celebralo!! . Date un premio, un premio por haber dedicado el máximo esfuerzo y ¡Prueba de nuevo!

