Imagina que cuando naces te regalan un terreno, un terreno en el que vas construyendo tu vida y tus costumbres un terreno inmenso por explorar y que poco a poco vas experimentando y descubriendo lo que sientes mientras exploras tu terreno, tu vida.
Lo que sientes son emociones, emociones que, de niño expresas sin filtros: lloras, ríes, te cabreas , sientes el miedo…
Poco a poco según vas creciendo encuentras que explorando tu terreno hay vallas que te impiden el acceso, en ellas se puede leer: “los hombres no lloran” , “no seas histérica” , “no te enfades” , “tranquilízate”, “no estes triste”, “no muestres tu corazón”, “prohibido mostrar debilidad, has de ser fuerte”, …
Descubres entonces que ese terreno tan amplio que tenías ha sido expropiado y te queda una pequeña parcela en la que vivir.
Entonces aparece un amigo, un amigo dentro de ti que te dice, “Tranquilo, tengo la solución: ¿quieres que nos vayamos de compras? , ¿te apetecen unos dulces?, ¿fumas? ,¿unas copas? ¿te apetece tener una vida secreta? , ¡Vamos es divertido!, y, aunque el placer es momentáneo verás que bien te sienta”
Este amigo, esta voz interior insiste en esto, cree que es la solución y continúa día a día haciéndote estas sugerencias. No se lo tengas en cuenta , no sabe cómo ayudarte aunque es su intención.
A nadie le amarga un dulce, ni una copa, ni un capricho puede ser una forma de expresar alegría o júbilo.
La pregunta que me hago es , ¿soy consciente de la emoción que está emergiendo?
La forma de volver a recuperar tu tierra, tu vida, es permitirte sentir, explorar y vivir tus emociones.
Con la ayuda de un coach puedes descubrir que quiere emerger desde la profundidad de tus emociones. ¿Te lo vas a perder?
Tienes más información sobre procesos de coaching este enlace. Proceso de coaching
#leadership #coaching
